MAGDALENAS DE CONCHA PAPÍ



Siempre me resisto a hacer magdalenas porque enseguida se endurecen y se secan, así que normalmente hago bizcochos, pero el otro día, mi amiga Concha Papí, nos obsequió a otras amigas y a mi con esta receta que, nos contó, hacía su tía Mª Teresa en una heladería que tenía en Alicante. Se acabó mi resistencia, son...pufffff... cuesta describirlas; tiernas, esponjosas, jugosas... Aguantan sin ponerse duras, así que ésta será mi receta de magdalenas de ahora en adelante. Tened muy, muy en cuenta, la forma de añadir el gasificante. Estoy más que segura de que os van a gustar.

Me ha contado Concha, que la receta viene de su bisabuela Carmen, y ha ido pasando de generación en generación. Su tío, se encargaba de hacer la horchata, y su tía horneaba las magdalenas, para mojarlas en esa horchata. Me encantan estas historias y me gusta aun más que no se pierdan estas cosas tan bonitas. Mil gracias Concha, por tu amistad, por compartir esta historia y por esta maravillosa receta. ;) ¡¡Feliz finde para tod@s!! 

¡¡Ahh!! y millones de gracias y besos para tu tía Mª Teresa.



INGREDIENTES:

6 huevos.

1/2 kg. de azúcar.

3 sobres dobles de gasificante litines.

1/4 litro de leche.

1/4 litro de aceite de girasol.

Ralladura de 1 limón (2, si son pequeños).

1/2 kg. de harina.

Canela para espolvorear.


PREPARACION CON THERMOMIX:

Poner en el vaso los huevos, el azúcar, el gasificante de color (gasificante), la leche, el aceite, la ralladura de limón y la harina, y batir 15 seg/vel 5.

En medio dedito de agua, poner el gasificante blanco (acidulante), y dejar que se disuelva bien.

Añadir a la masa y volver a batir 10 seg/vel 5. Veréis que la masa cambia de aspecto y color; se hace más blanquecina y esponjosa.

Ir volcando la masa en los moldes, dejando como un dedo sin rellenar, para que al subir no se derrame.


Espolvorear con canela y llevar al horno precalentado a 190º, con aire, durante 14-15 minutos (ya sabéis que cada horno es un mundo, así que adaptar temperatura y tiempo al vuestro).


PREPARACION CONVENCIONAL:

Mezclar los ingredientes por este orden: huevos, azúcar, gasificante de color (gasificante), leche, aceite, ralladura y harina.

Batir todo con la batidora hasta que no queden grumos.

En medio dedito de agua, echar el gasificante blanco (acidulante), y dejar que se disuelvan bien.

Añadir a la masa y volver a batir. Veréis que la masa cambia de aspecto y color; se hace más blanquecina y esponjosa.

Ir volcando la masa en los moldes, dejando como un dedo sin rellenar, para que al subir no se derrame.

Espolvorear con canela y llevar al horno precalentado a 190º, con aire, durante 14-15 minutos (ya sabéis que cada horno es un mundo, así que adaptar temperatura y tiempo al vuestro).


NOTA: Yo puse la mitad de ingredientes, y eché 1 sobre doble de gaseosa. Como no tenía aceite de girasol, utilicé aceite de oliva suave (0,4º).

Los sobres de gasificante litines son dobles, y suelen venir diferenciados en dos colores; uno morado o azúl (gasificante) y otro blanco (acidulante).