SIN MANUAL DE INSTRUCCIONES



En mi primera revisión después de nacer mi hija mayor, le pregunté al ginecólogo, albergando una pequeña esperanza, dónde se había dejado el manual de instrucciones. Lo que me temía... no venía con la criatura. De eso hace más de 19 años, y aún no he terminado de aprender, y creo que no terminaré nunca ¿Os suena esto?.

No me importa hacer cosas mal, cometer errores; creo que me ayuda a aprender y mejorar, pero en esto de la maternidad, sí que me dan miedo ciertas equivocaciones. 

Siempre he pretendido que mis hijas fueran independientes, atrevidas, capaces de enfrentarse al mundo con buen humor, buenas personas y, sobre todo, FELICES (así, con mayúsculas). 

No me considero mala madre, pero sé que meto la pata infinidad de veces y que peco de exigente y quejica en muchas ocasiones. Y ¿Sabéis una cosa? Tengo miedo, mucho miedo de haberme equivocado y equivocarme en cosas tan importantes, que puedan influir en sus vidas negativamente. No sé si ese miedo es racional, ni bueno, pero lo cierto es que está ahí.

Veo a madres y padres tan pendientes y dedicados a sus hijos, que siento que me quedo corta en ese aspecto. Así que la eterna duda de ¿Lo estaré haciendo bien?, me acompaña y a veces me martiriza.

Difícil, muy difícil trabajo este de ser padres ¿No os parece?


TARTA DE QUESO Y CALABAZA (PUMPKIN CHEESECAKE)



Aunque tengamos temperaturas casi veraniegas, estamos en otoño, y en el mercado podemos encontrar los frutos y verduras típicas de la época: castañas, nueces, mandarinas, setas y algo que en estos días, y gracias a los americanos, que se nos han metido hasta la cocina (nunca mejor dicho) se pone de moda; la calabaza. Así que me he decidido a hacer esta tarta y ha resultado estar muuuuuuy rica. No es la receta americana, la verdad es que he estado investigando por San Google y he ido adaptando a mi manera. A ver si os gusta ;)


INGREDIENTES:

Para la base:

8 galletas tipo Digestive (120 gr).

1/4 cucharadita de canela molida.

35 gr. de mantequilla.

Para la tarta:

350 gr. de calabaza limpia y cortada en taquitos.

1 tarrina (270 gr) de queso Philadelphia light.

3 huevos L o XL.

1 paquete pequeño (200 ml) de nata para cocinar.

90 gr. de azúcar moreno.

40 gr. de Maizena (4 cucharadas).

1/2 cucharadita rasa de nuez moscada.

1/2 cucharadita rasa de jengibre molido.

1/2 cucharadita rasa de cardamomo.


PREPARACION CON THERMOMIX:

Lo primero de todo, ponemos la calabaza en un plato, la tapamos y la llevamos al microondas, a máxima potencia, durante 10 minutos, aproximadamente. Si al sacarla vemos que no está blandita, la dejamos un poco más.

Poner en el vaso las galletas con la canela y triturar 10 seg/vel 5-7-10.

Añadir la mantequilla y programar 2 min/50º/vel 3.

Forrar el fondo de un molde desmontable de 20 cm., con papel de hornear, engrasar el molde con mantequilla y extender la base de galletas cubriendo el fondo y subiendo un poco por las paredes. Dejar en el congelador mientras preparamos la tarta.

Poner la calabaza en el vaso y triturar 10 seg/vel 6.

Incorporar el queso, los huevos, la nata, el azúcar, la Maizena y las especias y batir 10 seg/vel 4-5.

Verter esta preparación sobre la base de galletas y llevar al horno precalentado a 170º, con aire, durante 40 minutos.

Se puede servir, decorada con un poco de nata montada.


PREPARACION CONVENCIONAL:

Lo primero de todo, ponemos la calabaza en un plato, la tapamos y la llevamos al microondas, a máxima potencia, durante 10 minutos, aproximadamente. Si al sacarla vemos que no está blandita, la dejamos un poco más.

Triturar las galletas y mezclarlas con la canela y la mantequilla derretida.

Forrar el fondo de un molde desmontable de 20 cm., con papel de hornear, engrasar el molde con mantequilla y extender la base de galletas cubriendo el fondo y subiendo un poco por las paredes. Dejar en el congelador mientras preparamos la tarta.

Poner la calabaza, el queso, los huevos, la nata, el azúcar, la Maizena y las especias en un bol, y batir con una batidora hasta que esté todo bien mezclado.

Verter esta preparación sobre la base de galletas y llevar al horno precalentado a 170º, con aire, durante 40 minutos.


Se puede servir, decorada con un poco de nata montada.







MAGDALENAS DE CONCHA PAPÍ



Siempre me resisto a hacer magdalenas porque enseguida se endurecen y se secan, así que normalmente hago bizcochos, pero el otro día, mi amiga Concha Papí, nos obsequió a otras amigas y a mi con esta receta que, nos contó, hacía su tía Mª Teresa en una heladería que tenía en Alicante. Se acabó mi resistencia, son...pufffff... cuesta describirlas; tiernas, esponjosas, jugosas... Aguantan sin ponerse duras, así que ésta será mi receta de magdalenas de ahora en adelante. Tened muy, muy en cuenta, la forma de añadir el gasificante. Estoy más que segura de que os van a gustar.

Me ha contado Concha, que la receta viene de su bisabuela Carmen, y ha ido pasando de generación en generación. Su tío, se encargaba de hacer la horchata, y su tía horneaba las magdalenas, para mojarlas en esa horchata. Me encantan estas historias y me gusta aun más que no se pierdan estas cosas tan bonitas. Mil gracias Concha, por tu amistad, por compartir esta historia y por esta maravillosa receta. ;) ¡¡Feliz finde para tod@s!! 

¡¡Ahh!! y millones de gracias y besos para tu tía Mª Teresa.



INGREDIENTES:

6 huevos.

1/2 kg. de azúcar.

3 sobres dobles de gasificante litines.

1/4 litro de leche.

1/4 litro de aceite de girasol.

Ralladura de 1 limón (2, si son pequeños).

1/2 kg. de harina.

Canela para espolvorear.


PREPARACION CON THERMOMIX:

Poner en el vaso los huevos, el azúcar, el gasificante de color (gasificante), la leche, el aceite, la ralladura de limón y la harina, y batir 15 seg/vel 5.

En medio dedito de agua, poner el gasificante blanco (acidulante), y dejar que se disuelva bien.

Añadir a la masa y volver a batir 10 seg/vel 5. Veréis que la masa cambia de aspecto y color; se hace más blanquecina y esponjosa.

Ir volcando la masa en los moldes, dejando como un dedo sin rellenar, para que al subir no se derrame.


Espolvorear con canela y llevar al horno precalentado a 190º, con aire, durante 14-15 minutos (ya sabéis que cada horno es un mundo, así que adaptar temperatura y tiempo al vuestro).


PREPARACION CONVENCIONAL:

Mezclar los ingredientes por este orden: huevos, azúcar, gasificante de color (gasificante), leche, aceite, ralladura y harina.

Batir todo con la batidora hasta que no queden grumos.

En medio dedito de agua, echar el gasificante blanco (acidulante), y dejar que se disuelvan bien.

Añadir a la masa y volver a batir. Veréis que la masa cambia de aspecto y color; se hace más blanquecina y esponjosa.

Ir volcando la masa en los moldes, dejando como un dedo sin rellenar, para que al subir no se derrame.

Espolvorear con canela y llevar al horno precalentado a 190º, con aire, durante 14-15 minutos (ya sabéis que cada horno es un mundo, así que adaptar temperatura y tiempo al vuestro).


NOTA: Yo puse la mitad de ingredientes, y eché 1 sobre doble de gaseosa. Como no tenía aceite de girasol, utilicé aceite de oliva suave (0,4º).

Los sobres de gasificante litines son dobles, y suelen venir diferenciados en dos colores; uno morado o azúl (gasificante) y otro blanco (acidulante).